Olores fuertes y migraña

Muchas personas con migraña dicen que los olores, sobre todo el perfume, provocan sus crisis, pero esto se basa en autoinformes. La intolerancia a los olores durante una crisis, llamada osmofobia, está mejor documentada. Apareció en el 45,7 % de las crisis de migraña sin aura en un estudio prospectivo, y en ninguna crisis de tipo tensional.

En esta página
  1. Desencadenante y osmofobia
  2. Qué muestran los estudios
  3. Por qué es difícil demostrar un desencadenante
  4. Cómo comprobarlo en su diario

Desencadenante y osmofobia

Son dos afirmaciones distintas:

  • Un olor como desencadenante. Percibe un olor y después empieza una crisis.
  • Osmofobia. Durante una crisis, olores que en otros momentos no son desagradables se vuelven desagradables (Zanchin 2005).

Entre ambas hay un tercer caso. The Migraine Trust incluye una mayor sensibilidad a los olores entre los síntomas del pródromo. En esa fase, la crisis ha comenzado pero el dolor no, y un olor corriente puede parecer la causa.

Qué muestran los estudios

Estudio Diseño Personas Resultado
Kelman 2007 Datos clínicos retrospectivos 1207 con migraña El 43,7 % señaló el perfume o los olores como desencadenante, el 35,7 % el humo
Silva-Néto 2012 Muestra transversal de conveniencia, resumen de tesis 200 con migraña, 200 con cefalea tensional Cefalea desencadenada por olores en el 70,0 % con migraña, en ninguno con cefalea tensional. El dolor empezó una media de 25,5 minutos después de la exposición
Zanchin 2007 Serie clínica 807 con migraña, 198 con cefalea tensional Osmofobia durante las crisis en el 43,0 % con migraña, en ninguno con cefalea tensional
Terrin 2020 Prospectivo, 4 crisis por persona 193 personas, 772 crisis Osmofobia en el 45,7 % de las crisis de migraña sin aura, en ninguna de las 124 crisis de tipo tensional

Los porcentajes varían según el método. Terrin señala que las cifras publicadas de osmofobia llegan hasta el 95 %. El resumen de Silva-Néto indica osmofobia en el 86,0 % con migraña y en el 6,0 % con cefalea tensional, de modo que no todas las muestras dan cero. Solo el 46 % de las personas incluidas en ese estudio lo completó, y la cifra de Silva-Néto procede de un resumen de tesis con una muestra no aleatoria, por lo que debe tomarse como una indicación aproximada.

Qué olores. Entre 140 personas con cefalea desencadenada por olores, el 75,7 % señaló el perfume, el 42,1 % la pintura, el 28,6 % la gasolina y el 27,1 % la lejía (Silva-Néto 2012). En la osmofobia, las personas señalaron los aromas (63,9 %), la comida, sobre todo el café (55,2 %), y el humo de cigarrillo (54,8 %) (Zanchin 2007).

La osmofobia también tiene interés diagnóstico. Terrin indica que la ICHD-2 la propuso como síntoma acompañante de la migraña y que la ICHD-3 ya no la menciona, y recomienda incluirla en los criterios diagnósticos por su especificidad.

Por qué es difícil demostrar un desencadenante

  • Sensibilidad temprana. En una clínica de Hamburgo, las personas con sensibilidad a los olores antes de la cefalea señalaron los olores como desencadenante con una frecuencia significativamente mayor que las demás (p inferior a 0,0001). Los autores sugieren que estos desencadenantes pueden ser síntomas mal interpretados. Los datos eran retrospectivos (Schulte 2015).
  • Imitación. Una revisión de 2018 incluye la sensibilidad a los olores entre los síntomas premonitorios que pueden imitar a los desencadenantes (Marmura 2018).
  • Sin datos controlados aquí. Las fuentes de esta página no incluyen ningún estudio ciego en el que se administrara un olor y se contaran las crisis. Las encuestas recogen lo que las personas creen que causó una crisis.
  • Solapamiento con los síntomas. The Migraine Trust afirma que puede ser difícil saber si los olores son un desencadenante o un síntoma, porque las personas se vuelven más sensibles a ellos durante una crisis.

Estas fuentes no establecen ningún mecanismo.

Cómo comprobarlo en su diario

  1. Indique el olor y el lugar, por ejemplo perfume en un tren o pintura en casa.
  2. Anote el orden. ¿Este olor le resultó más fuerte o más desagradable de lo habitual? Puede ser sensibilidad temprana, no una causa.
  3. Mida el intervalo entre la exposición y el primer síntoma. Fije su ventana de antemano, para no ampliarla a conveniencia.
  4. Registre el entorno. Una habitación mal ventilada, un viaje largo o una comida omitida pueden coincidir con el olor.
  5. Cuente las exposiciones sin crisis. Cuenta cada día corriente cerca de un perfume.

Si los olores parecen limitar su vida diaria, lleve el registro a su médico. Para el método general, consulte cómo comprobar un desencadenante sospechado.

Fuentes

  1. Zanchin G et al. Osmophobia in primary headaches. J Headache Pain 2005;6:213-215
  2. Zanchin G et al. Osmophobia in migraine and tension-type headache and its clinical features in patients with migraine. Cephalalgia 2007;27:1061-1068
  3. Terrin A et al. A prospective study on osmophobia in migraine versus tension-type headache in a large series of attacks. Cephalalgia 2020;40(4):337-346
  4. Kelman L. The triggers or precipitants of the acute migraine attack. Cephalalgia 2007;27(5):394-402
  5. Silva-Néto RP. Osmophobia and headache triggered by odors in patients with migraine and tension-type headache (thesis abstract). Headache Medicine 2012;3(3):101
  6. Schulte LH, Jürgens TP, May A. Photo-, osmo- and phonophobia in the premonitory phase of migraine: mistaking symptoms for triggers? J Headache Pain 2015;16:14
  7. Marmura MJ. Triggers, protectors, and predictors in episodic migraine. Curr Pain Headache Rep 2018;22(12):81
  8. The Migraine Trust: Migraine attack triggers
  9. The Migraine Trust: Stages of a migraine attack

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